miércoles, 5 de noviembre de 2014

Volcán de dulce de leche

Este volcán de dulce de leche es de La Huella, historias y recetas del parador, una recopilación de exquisitas recetas del este famoso restaurant uruguayo ubicado sobre la playa, en José Ignacio.
El libro, editado por Trini Vergar, de V&R Editoras, es una delicia en sí.
Las fotos de Eric Wolfinger resaltan desde un papel grueso y opaco, mostrando cada plato en todo su esplendor.
El volcán de dulce de leche (y también el de chocolate) es uno de los postres más famosos de este lugar, y una tentación absoluta. Lo hacen con dulce de leche casero, todo preparado por la chef pastelera Florencia Courrèges.

Según dice el libro, “es una adaptación del postre que se hacía en el restaurant Carlota, de San Pablo, con leche condensada. Nosotros lo probamos con dulce de leche, convirtiéndolo en una versión local, un poco más densa”.

Uno de sus secretos es el tiempo de cocción. No hay que pasarse. La idea es que quede lo capa de exterior del volcán lo más finita posible (más finita que la que tiene el de la foto) Y si se rompe, ¡es rico igual!

Otra precaución que yo tomo –aunque no lo dice la receta original-, es enfriar en la heladera los moldes luego de enmantecarlos y enharinarlos bien. Esto hace que la manteca se endurezca y no se corra para abajo cuando le colocamos la mezcla. De esta manera no se pegan jamás.

En cuanto al dulce de lecho,yo lo preparo con comprado. La receta del casero también está en el libro. Pero si no lo quieren hacer ustedes, les sugiero que usen uno bastante blando, aunque sobre gustos no hay nada escrito. Cada uno adaptará leste volcán a los suyos. 


Ingredientes para seis porciones


1 huevo

2 yemas

400 g de dulce de leche

20 g de harina
manteca y harina extra para los moldes

helado de vainilla, crema americana o banana para acompañar



Enmantecar y enharinar bien los seis moldes (de 100 ml de capacidad). Batir el huevo con las yemas hasta duplicar su volumen. Agregar el dulce de leche. Integrar bien. Añadir la harina. Llenar los moldes con la mezcla hasta casi el borde. Acomodar los moldes en una placa y cocinar en horno fuerte (200 ºC) por entre 8 y 10 minutos. Para saber si están, la superficie debe estar blanda, pero se tiene que despegar de los bordes fácilmente.
Desmoldar sobre el mismo plato en el que se va a servir. Acompañar con helado. 

lunes, 8 de septiembre de 2014

Quiero contarles que en breve estaré de vuelta por este blog. El estudio Bunker3022 está terminando el nuevo diseño! Mientras tanto, pueden seguirme en Instagram a través de la cuenta mechimonti.

miércoles, 21 de agosto de 2013

La cocinera del Presidente

 Esta película francesa, que en español fue traducida como La cocinera del presidente (el título original en francés es Les saveurs du palais) bien puede sumarse a mi lista de cine gourmet. Lo más interesante es que está basada en una historia real, la de Danièle Mazet-Delpeuch, quien fue convocada a fines de los años ochenta por el entonces presidente reelecto, Françoise Mitterrand, para ser su cocinera personal. Delpeuch permaneció dos años en ese puesto y es hasta el día de hoy la única mujer que trabajado en las cocinas del Palacio Elíseo, residencia oficial del presidente francés, un mundo machista en el que se trabaja con una batería de cobre del siglo XIX.
Quiero recuperar la cocina de las abuelas”, fue lo que le dijo Mitterrand -un verdadero gourmand- a esta cocinera proveniente de una familia recolectora de trufas, que hasta entonces daba clases de cocina y tenía un pequeño restaurant en la región de Périgord, al suroeste de Francia. Pero su fama había llegado hasta los oídos del reconocido chef Joël Robuchon, quien la recomendó.
La protagonista de la ficción de llama Hortense, interpretada por la actriz Catherine Frot, y comienza en una base científica en la Antártida, lugar en donde Delpeuch decidió trabajar luego de dos agotadores años en el Elíseo.
Es una película para los amantes de la cocina pero sobre todo para quienes sienten debilidad por los sabores clásicos y emblemáticos de la cocina francesa, como las trufas, el foie gras, o la torta Saint Honoré. Una delicia. 

domingo, 23 de junio de 2013

Sopa de arvejas y almendras

El año pasado fui a París. La última vez que había estado había sido en 1998, cuando junto con mi íntima amiga nos fuimos 40 días a recorrer Europa, desde fin de diciembre hasta apenas entrado febrero, durante las vacaciones de la facultad. El frío no nos amedrentó para visitar cada uno de los museos, iglesias, edificios y puntos obligatorias de las grandes capitales del viejo mundo. Nuestro presupuesto era limitado, por lo que nos quedamos en hostels, lo que hizo de este viaje aún más divertido e inolvidable.
El septiembre pasado, ya  con mi costado gourmet más desarrollado, llegué otra vez, con una lista de recomendaciones que les voy a ir pasando. La primera es Rose Bakery. Un pequeño restaurant con dos sucursales en la ciudad, propiedad de una inglesa, Rose Carrarini, casada con un francés. Todo orgánico, fresco y delicioso. Tartitas cuadradas, sopas, ensaladas, platos del día y excelente pastelería.  Tan encantada quedé, que me compré el libro (¡pero en inglés!).
Esta sopa de arvejas y almendras encabeza la sección llamada “Lunch”. No sé si son las frutas secas pero les juro que tiene algo especial. 




Ingredientes para seis:
 4 cds. de aceite de oliva
2 cebollas picadas
2 tallos de apio picados
2 zanahorias en cubos
1 diente de ajo aplastado
1 cdita de sal
1 cdita de azúcar
1 pizca de pimienta
500 gr de arvejas frescas (o congeladas)
1 litro, aproximadamente, de caldo liviano o agua
100 gr de almendras molidas


En una cacerola, calentar el aceite. Agregar las cebollas, el apio, las zanahoria, el ajo, la sal y la pimienta. Cocinar hasta que los vegetales estén tiernos y dorados. Agregar el azúcar, revolver hasta que se disuelva, e incorporar arvejas. Mezclar por  cinco minutos y verter el caldo hasta cubrir los vegetales por 3 centímetro.

Cocinar a fuego bajo por media hora hasta que todos los vegetales estén bien tiernos. Agregar las almendras y mezclar bien. Procesar con minipimer o en la licuadora. Si  queda muy espesa, agregar un poco más de líquido.

Servir bien caliente, con un chorrito de aceite de oliva por encima, unas hojas de perejil y una rebanada de pan de campo. 

lunes, 13 de mayo de 2013

Pizza de zucchinis y morrones horneados


Puede parecer engorroso pero la verdad es que amasar una pizza es algo muy simple. Sólo hay mezclar los ingredientes y trabajarla un poco. Después viene la parte más divertida, repartirle por encima lo que más nos guste o hacer varias con distintas combinaciones de sabores. Mi favorita es la de vegetales, que puede llevar mozzarella o algún otro queso blando, pero eso sí, que sea bueno.
 Esta receta requiere un poco más de esfuerzo porque además de amasar hay que hornear los vegetales y prepara la salsa de tomates. Siempre pueden comprar una prepizza, pero no hay nada como la masa casera recién salida del horno.

Para 2 pizzas media masa:
500g de harina 000
20 g de levadura fresca
10 g de sal fina
1 cda. de azúcar
300 g de agua
2 cdas. de aceite de oliva

Salsa de tomates rápida o sino usen comprada:
4 tomates sin piel ni semillas cortados en cubos
2 cds. de aceite de oliva
1 cdita de extracto de tomate
1 hoja de laurel

Cubierta
400 g de mozzarellas
2 morrones rojos
2 zucchinis
2 mozzarellas
albahaca, perejil o rúcula
aceite de oliva

En un bowl mezclar la harina con la sal y el azúcar. Disolver la levadura en el agua y agregar a los secos, junto con el aceite de oliva. Mezclar todo. Bajar a la mesada para terminar de integrar todo. Amasar hasta que quede un bollo liso. Dejar descansar 10 minutos. Luego dividir en dos bollos redondos y estirar en dos pizzeras o placas. Pintar con aceite de oliva  t dejar levar hasta que doblen su volumen.
Mientras tanto, preparar las verduras y la salsa. Cortar los zucchinis en rodajas finas y colocar en una asadera condimentados con aceite de oliva, sal y pimienta.
Llevar a horno fuerte hasta que estén cocidos y levemente dorados.
Untar los morrones con aceite de oliva y envolverlos en papel de aluminio. Acomodar sobre una asadera y llevar a horno. Una vez que estén tiernos abrirlos y con ayuda de un cuchillo retirarle las semillas y la piel. Cortar en tiras.
La salsa. Calentar en una sartén el aceite de oliva. Incorporar los tomares, condimentar con sal, pimienta y la hoja de laurel. Dejar cocinar hasta que se deshagan. Agregar el extracto de tomate. Si se seca mucho pueden agregar un poco de agua.
Armar la pizza: primero la salsa, arriba el queso cortado en trocitos, los zucchinis y los morrones. Llevar al horno hasta que la masa esté crocante por abajo y elqueso derretido. Para terminar, un poco de aceite de oliva y albahaca, perejil o rúcula.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Pasta Frola de frambuesas

El de las frambuesas es el sabor que más me remonta a mi infancia. Por aquella época mi abuelo paterno tenía un vivero en que cultivaba estas frutas. En un primer momento se las vendía a heladerías pero después dejó de ser un negocio para transformarse en un tesoro familiar que renacía todos los veranos. Me acuerdo como junto con mis primos y tíos esperábamos todo el años el momento en que brotaban y se cultivaban. Entonces todos los postres de teñían de ese rosa intenso.
Si bien son estacionales -y a mí me sigue gustado comerlas frescas, revueltas con un poco de azúcar, como las preparaba mi abuela-, esta torta es una forma de tenerlas presentes todo el año.
La masa es la de una Pasta Frola clásica que saqué de un libro de Maru Botana, que ya les pasé hace un tiempo y me sigue pareciendo deliciosa. Por eso me encanta probarla con otros rellenos.  Hasta el momento de todos los que experimenté, este es el que se llevó la mayor cantidad de aplausos.
 Sólo hay que preparar la torta de la misma manera que en este post, pero reemplazar el relleno por 400 gramos de un dulce de frambuesas de buena calidad, (si es casero mejor), y una vez terminado el enrejado colocar una frambuesa fresca o congelada en cada uno de los agujeros. Este último toque le suma muchísima frescura, sabor y acidez. Por eso, si pueden, no lo omitan.  

sábado, 23 de marzo de 2013

Le Pain Quotidien

Como en la última entrada hubo varias personas que escribieron que seguían leyendo el blog a pesar de los pocos posts que estoy subiendo últimamente, decidí que voy a tratar de hacerme el tiempo para no dejarlo tan abandonado.
Por eso acá comparto con ustedes estas cuatro fotos que saqué hace ya dos semanas, cuando almorcé en el local de Palermo (Armenia 1641) de Le Pain Quotidien.
Una de la características de esta cadena de origen belga, -que en Buenos Aires tiene otra sucursal en Salguero 3075 y planea abrir una más en Nordelta-, son sus mesas comunitarias.
Acá pueden ver el menú completo, que incluye una amplia variedad de pastelería francesa. Para el mediodía a mí me encantan los tartines, es decir sándwiches franceses abiertos y cubiertos con las más diversas combinaciones. Un buen ejemplo es el de la segunda foto empezando desde arriba, que tiene langostinos con guacamole, mango y salsa toscana.

sábado, 23 de febrero de 2013

Cine gourmet



No sé si alguien sigue leyendo este blog con lo abandonado que lo tengo. Pero hace tiempo que tenía ganas de armar una pequeña lista con algunas películas que abordan el tema de la gastronomía y la inminente entrega de los premios Oscar me pareció una buena excusa.

Creo que la primera película que vi que tenía a la gastronomía como escenario fue ¿Quién está matando a los grandes chefs de Europa?, durante alguna tarde aburrida durante mi infancia en la que prendí la tele y sintonicé Sábados de Súper Acción. Como bien dice el sitio IMDb, el argumento de este film de 1978 gira entorno al misterio que sacude a Europa cuando se descubre que sus grandes chefs están siendo asesinados uno tras otro, y lo pero es que son ultimados de la misma manera en la que se preparan sus afamados platos. George Segal y Jacqueline Bisset encabezan el elenco.

Quizás una de las más memorables sea la danesa La fiesta de Babette, basada en un cuento de la escritora Karen Blixen (quien escribía bajo el seudónimo Isak Dinesen, también autora de Memorias de Estea﷽﷽﷽﷽﷽famados platos. e sus contece eneblito puritano e lo tengo. pero era en la que se preparan sus afamados platos. e sus África, el libro autobiográfico en el que se basó la película África mía).  Este delicioso relato lleva el disfrute de manjares a su máxima expresión en un impensado banquete que acontece en un pequeño pueblito escandinavo, regido por el puritanismo en pleno siglo XIX. Ganó el Oscar a Mejor Película extranjera en 1988.

También me acuerdo de haber ido al cine en 1996 a ver Big Night, que narra las desventuras de dos hermanos italianos que ponen una restaurant en Estados Unidos sin demasiado éxito. Primo, un chef tan excepcional como intransigente e iracundo, y Secondo, a cargo del salón y con una visión más comercial.  Con la soga al cuello por la falta de clientes se juegan su suerte en una noche.


Ratatuille, una gran película animada protagonizada insólitamente por una rata, Remy, que quiere ser chef. La historia transcurre en un afamado restaurant de París, y reflejar con precisión el trabajo dentro de una cocina. Para logara esto, el equipo de la película tomó clases de gastronomía y trabajó codo a codo con Thomas Keller, el chef del famoso restaurant californiano, The french laundry.
El film reflejar una ácida visión de los críticos gastronómicos, e incluso la historia tiene sus raíces en la vida de Bernard Loiseau, el cocinero francés que se suicidó cuando emepezaron a circular en los medios rumores de que le quitarían una de sus tres estrellas Michelin. Ganó el Oscar a Mejor Película Animada en 2008.

Protagonizada por Gerard Depardieu, Vatel –que obtuvo tres nominaciones al Oscar en rubros de arte y decoración-  tiene como protagonista a un eximio cocinero y transcurre durante un irresistible banquete en un castillo en Chantilly, al que asiste el entonces rey de Francia, Luis XIV. Ya les hablé de esta película en un post anterior.

Bella Martha (2001) es la película alemana del que luego se hizo una posterior no tan buena remake en Hollywood, Sin Reservas, protagonizada por Catherine Zeta-Jones.

¡Casi me olvidó de Julie&Julia!, la película basada en la historia real de una blogera que decide cocinar todas las recetas del primer libro de Julia Child – algo así como de la Doña Petrona norteamericana-. También escribí sobre este film anteriormente. Sin dudas me encantó el personaje de Julia, interpretado por Meryl Streep (fue nominada a mejor actriz en los Oscar de 2010 por este trabajo), y todas las escenas rodadas en París. El de Julie no tanto, porque a veces se ponía muy nerviosa y no transmitía ese placer por cocinar y comer, algo que sí reflejaba el personaje de Child.

Los invito a ayudarme a sumar nombres a esta lista.